Compases y ritmo, desde cero
La melodía se lleva la gloria, pero el ritmo es lo que hace que la gente se mueva. La buena noticia: su notación es mucho más simple de lo que parece. Dos números y unas pocas figuras cubren casi todo lo que tocarás en tu vida.
Las figuras: un sistema de mitades
Una redonda dura cuatro pulsos. Divídela dos veces por la mitad y tienes la negra, la figura que normalmente es el pulso. Divide otra vez para las corcheas ("un-y-dos-y…") y las semicorcheas. Ese es todo el sistema: cada nivel dura exactamente la mitad del anterior, y por eso un pulso estable sostiene cualquier patrón.
Qué significan los dos números
En 4/4 el número de arriba dice cuatro pulsos por compás; el de abajo, cada pulso es una negra. De ahí:
- 4/4 — pop, rock, funk; el acento cae en el 1 (con backbeat en 2 y 4).
- 3/4 — el vals: UN-dos-tres.
- 6/8 — dos pulsos grandes divididos en tres: UN-dos-tres CUA-tro-cinco-seis ("House of the Rising Sun").
- 5/4 y 7/8 — compases irregulares que cojean de la mejor manera ("Take Five", "Money").
Practicar con metrónomo (de la forma que funciona)
- Abre el metrónomo y pon un tempo en el que toques perfecto — más lento de lo que apetece.
- Elige el compás de tu canción y deja que el clic acentuado marque el primer tiempo.
- Subdivide: pasa el clic a corcheas o semicorcheas cuando un pasaje tropiece — los errores se esconden entre pulsos.
- Usa el entrenador de tempo para subir unos BPM cada pocos compases automáticamente. Los pasos pequeños ganan a los saltos heroicos.
- Silencia pulsos (toca dos veces un punto) para comprobar si el tempo lo llevas tú o el clic.
El ritmo y el resto de tu práctica
Un instrumento afinado y un pulso sólido son las dos condiciones innegociables para sonar bien. Comprueba la afinación en el afinador antes de cada sesión — treinta segundos — y dedica los primeros cinco minutos al metrónomo. Tus futuras grabaciones te lo agradecerán.