Intervalos: los ladrillos de toda la música
Un intervalo es simplemente la distancia entre dos notas, medida en semitonos: el paso más pequeño del teclado o un traste de la guitarra. Toda melodía que puedas tararear y todo acorde que rasguees es una pila de intervalos. Aprende a oír una docena y la música escrita dejará de ser abstracta.
La tabla de intervalos
- Segunda menor (1 semitono) — la tensión de "Tiburón". Un traste arriba.
- Segunda mayor (2) — las dos primeras notas de "Cumpleaños feliz".
- Tercera menor (3) — la tercera "triste": convierte el acorde en menor.
- Tercera mayor (4) — la tercera luminosa del acorde mayor.
- Cuarta justa (5) — la distancia entre la mayoría de cuerdas contiguas de la guitarra en afinación estándar.
- Tritono (6) — máxima tensión; el tema de "Los Simpson".
- Quinta justa (7) — el intervalo de los power chords y el inicio de "Star Wars".
- Sexta menor (8) / Sexta mayor (9) — saltos amplios y románticos.
- Séptima menor (10) / Séptima mayor (11) — el color del acorde de séptima dominante y del maj7.
- Octava (12) — "Somewhere Over the Rainbow"; la misma nota, más aguda.
Por qué los intervalos importan en tu instrumento
Las cuerdas de la guitarra en afinación estándar están a una cuarta justa (salvo sol→si, una tercera mayor): por eso las posturas tienen la forma que tienen. Un power chord es solo tónica, quinta justa y octava. La diferencia entre do mayor y do menor es un único semitono en la tercera. Cuando ves los acordes como intervalos, moverlos por el mástil o pasarlos al ukelele se vuelve mecánico.
Entrena el oído, no solo los dedos
Leer sobre intervalos es como leer sobre natación. Diez minutos al día en nuestro entrenamiento auditivo gratuito — empieza en el nivel 1 con solo cuartas, quintas y octavas — y en un par de semanas nombrarás los intervalos de las canciones de la radio. Afinar de oído también se vuelve más fácil: al afinar con tonos de referencia estás igualando un unísono, el intervalo más simple de todos.