Cómo se construyen los acordes (una receta, música infinita)
Todo acorde — desde el sol mayor de fogata hasta un m7♭5 jazzístico — se construye con una sola receta: toma una tónica y apila terceras encima. El tipo de terceras decide el sabor.
Las cuatro tríadas
Desde cualquier tónica, cuenta semitonos:
- Mayor (tónica + 4 + 3): brillante y resuelto — C, G, D.
- Menor (tónica + 3 + 4): más oscuro, introspectivo — Am, Em.
- Disminuido (tónica + 3 + 3): tenso, pide resolución — B°.
- Aumentado (tónica + 4 + 4): onírico, inestable — C+.
Fíjate en el patrón: entre mayor y menor solo cambia la nota central. Ese semitono es toda la diferencia entre alegre y triste.
Añade otra tercera: acordes de séptima
Apila una tercera más y obtienes los acordes de cuatro notas que mueven el blues, el jazz y el soul: la séptima dominante (G7) tira hacia C; el maj7 (Cmaj7) flota; el m7 (Am7) relaja. Los acordes sus rompen la receta a propósito: Dsus4 sustituye la tercera por una cuarta, creando una suspensión que pide resolverse.
El mismo acorde en distintos instrumentos
La fórmula no cambia nunca; solo cambia la disposición. Nuestras páginas de acordes muestran cada posición en el diapasón y en un teclado de piano, con la mano izquierda tocando la octava de la tónica y la derecha el acorde. Compara C en guitarra y C en ukelele: dedos distintos, notas idénticas.
Para que se te quede
Toca un acorde y canta sus notas de abajo arriba: tónica, tercera, quinta. Después ponte a prueba en el entrenamiento auditivo: el nivel 1 pide distinguir mayor de menor y en el nivel 4 reconocerás séptimas y sus a ciegas. Diez minutos diarios ganan a una hora los domingos.